Grullas de Origami
Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, pero aqui estoy yo para decir que se equivocan.
Desde hace una semana, para desconectar de los estudios y demás, me quedaba por las noches un rato navegando por ahi y eso, en busca de esas joyitas que a veces uno encuentra en YouTube, o símplemente paseandome por nuevos blogs a ver si alguno aumenta mi blogroll. Vamos, pasar el rato.
Para mi suerte (o mi desgracia), el sabado llegaron a mis manos una serie de DVDs que contenían la primera temporada de la serie Prison Break. Sí, esa en la que un tío se tatua los planos de la cárcel (si solo fuera eso…) donde ingresa a propósito para salvar a su hermano, un inocente condenado a muerte. Bueno pues ahora llevo una enganchada encima de esas que solo os digo que me la he visto en tres noches.
Mucha gente se piensa, bien, una serie sobre una fuga de una cárcel. Y cuando se fugan, ¿que pasa? No puede ser una serie longeva (eso esta claro), pero tampoco se pueden sacar tres temporadas con una fuga, que ya sabemos que el público se cansa mucho de lo mismo una y otra vez. Pues yo os digo que si.
prisonBreak.spoiler(int nivel 8){
A medida que van ocurriendo los hechos, te das cuenta de que, al contrario como pudo pasar en “Cadena Perpetua” (con un excelente Tim Robbins), una vez consigan salir (lo hacen, creedme), desaparecer es igual o más complicado que escapar de cuatro muros. Y es ahí donde los guionistas se ve que están dando la talla, creedme. La segunda temporada te deja en vilo como su antecesora, o incluso más. Si antes existía el suspense de “dios que llega el poli!” o “Scofield date prisa joder!”, ahora viene otro de “No, a Utah no, que os estan esperando!!”. El constante nivel de tensión se palpa en el ambiente. Los personajes estan permanentemente nerviosos, angustiados, mirando por encima del hombro en cada movimiento. Solo Scofield (interpretado por Wentworth Miller) parece tener los nervios de aceroy un plan repartido entre el codo, un hombro y sus muñecas. Saben que les ha llegado el momento de ponerse a prueba a ellos mismos, y es entonces cuando la cosa se pone interesante. La paranoia ha formado parte de sus vidas, y son conscientes de ello, pero no la pueden evitar.
}
Uff, ni os imaginais a que nivel están ahora mis uñas.
Bueno, a ver si ceno, pero de mientras… me veo el capítulo 2.10, aunque no debo (pues me tendre que ir con las ganas de ver el 2.11).
Porque otra cosa no, pero estos los ves de cuatro en cuatro. De uno en uno es de masocas.
4 comments 20 Enero, 2007


